Más de 600 mil perros callejeros deambulan por las calles de la ciudad, casi uno por habitante. Como son animales sin dueño se vuelven portadores de gérmenes que se convierten en riesgos para la salud pública, por lo que para remediar esta situación, se pondrá en marcha el próximo año un programa permanente de esterilización.
Se informó que el alcalde Enrique Galindo ya dispuso que se atienda el problema con toda responsabilidad, con la asignación de un presupuesto especial para la implementación de este programa, a partir del año próximo: “Ya se tiene un camión adecuado para la captura de animales de la calle y pronto se contará con una segunda unidad”.
No obstante, en muchos casos tendrá que recurrirse al sacrificio de animales por dos razones: porque según dictámenes médicos veterinarios estén enfermos con nulas posibilidades de alivio, o por su agresividad, lo que se traduce en riesgo de ataques a las personas.
También se dispondrá de hornos incineradores para usarlos con los animales que se sacrifiquen, sistema que se pondrá a disposición de la ciudadanía para utilizarlo con las mascotas que mueran.