Como si hiciera falta, los campeones Kansas City Chiefs tienen una nueva arma ofensiva. Los Chiefs salieron favorecidos en las líneas de apuesta por una línea de -9.5 puntos sobre los Houston Texans, pero no tardaron demasiado en hacerla ver muy corta en el primer partido de la temporada regular del 2020 en la NFL.
En un Arrowhead Stadium a un aproximado del 22 por ciento de su capacidad –gracias a la pandemia de coronavirus–, los Chiefs mandaron un mensaje que el resto de la liga no puede ignorar: la plantilla del equipo que lo ganó todo en el 2019 luce mejor en el 2020, luego de una victoria contundente por 34-20 sobre los Texans.
Clyde Edwards-Helaire se robó la noche. El novato corredor de Kansas City, único jugador en su posición en ser elegido en la primera ronda del draft, acarreó el ovoide 25 veces para 138 yardas con un touchdown.
No le tomó mucho tiempo a Edwards-Helaire demostró que pertenecía en la NFL, incluso sin el beneficio de una temporada baja normal.
El interior de la línea de los Texans se mostró particularmente vulnerable durante el tramo del partido en que se les salió de las manos. El tackle defensivo Chris Jones fue bastante efectivo con maniobras por dentro y por fuera del guardia Zach Fulton, quien tuvo las manos llenas toda la noche. El guardia izquierdo Max Scharping también tuvo una noche complicada.
Este rubro tendrá que ser uno para poner atención en las siguientes semanas.